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Seúl (서울)

Llegada al aeropuerto

Normalmente los viajes poco (o nada) planeados son los que mejor salen, sobre todo los viajes de fin de semana a un punto muy concreto en el que se pueda dejar sitio a la improvisación.

Nunca he tenido un interés especial por Corea, y mucho menos después de que nos robaran el pase a semifinales en el Mundial del 2002, soy poco rencoroso, pero esas cosas duelen.

Sin embargo, viviendo en Japón, Corea es visita obligada, Seúl se encuentra a dos horas escasas de avión y es una ciudad que se puede visitar cómodamente en un fin de semana, precisamente por su proximidad es una de esas visitas que se van dejando para otro momento (y precisamente esta es la causa por la que, por ejemplo, nunca he estado en Barcelona, por dejarlo para otro momento).

Seúl me ha sorprendido, gratamente, muy gratamente, es una ciudad moderna y relajada, con amplias zonas por las que pasear y sentarse al sol, sus habitantes son gente de lo más normal, sin el agobio mercantil que te hace sentir como un monedero con patas en otros paises asiáticos, ni la estupidez desproporcionada que lucen los tokiotas. De momento, de las ciudades asiáticas que he visitado, Seúl es la primera en la que me plantería pasar algo más tiempo que el necesario para una visita.

Llegamos el viernes noche en el último vuelo y a carreras para coger el último bus desde el aeropuerto de Incheon al centro, habíamos reservado un apartahotel en Dongdaemun, nos lo recomendó el amigo Hao, y yo lo recomiendo, muy céntrico, muy barato y mu gonito.

El Sábado por la mañana amaneció lluvioso, pero yo me había propuesto patearme Seúl y cuatro nubarrones no me iban a amedrentar, además serviría de aperitivo para el infernal tsuyu (梅雨) que nos esperaba en Tokio a la vuelta.

Tenía especial interés en visitar esa mañana el Dongdaemun, o Puerta Este, y en recorrerme el área de Cheonggyecheon, una zona peatonal a lo largo del arroyo del mismo nombre que ha sido recientemente recuperado como zona de recreo, después de que pasara décadas cubierto por asfalto durante la época de recuperación económica del país. El paseo te lleva hasta el centro de la ciudad a lo largo de 5km de puentes, cascadas, vegetación y diversas exposiciones al aire libre.

Cheonggyecheon

El río acaba (o empieza) en Cheonggyecheon Plaza, a pocos metros del ayuntamiento, y desde ahí se tiene fácil acceso a dos de los palacios más céntricos: Gyeonghuigung y Deoksugung, Gyeonghuigung es un palacio bastante pequeño, cuando llegamos acababa de terminar un torneo de Tae-Kwon-do y el recinto estaba plagado de kimonos blancos de todos los tamaños.

De camino a Deoksugung se puede pasar por la puerta del Seoul Museum of Art (SeMA), que exhibe piezas al aire libre en la explanada de la entrada. El pasado Mayo se mostraba la Museum Attack!, una explosión de Pop-Art inspirada en gran parte en personajes de comic, como este multihéroe fusión:

Multihéroe

Tras el agradable paseo por los jardines del SeMA, y a medida que nos acercábamos al Deoksugung, el ambiente se iba enrareciendo, había un extraño silencio e iban haciendo aparición cada vez más personajes de rostro serio y preocupado, prácticamente a la puerta del palacio había una pequeña multitud portando lirios blancos y haciendo cola para depositarlos y firmar en un improvisado despacho tras una parada de autobús, ante la atenta vigilancia de un, cada vez más nutrido, grupo de policías antidisturbios.

En la madrugada del Sabado 24 de Mayo, esa misma mañana, se suicidó el antiguo primer ministro Roh Moo-hyun saltando desde un precipicio. Inmediatamente, en cuanto se extendió la noticia, sus simpatizantes se echaron a la calle, una multitud se congregó a las puertas del Ayuntamiento, frente al palacio de Deoksugung, algunos para rendir homenaje, otros responsabilizando al actual gobierno de su muerte, por el acoso político y la presión mediática a la que había sido sometido desde que la oposición tomó el poder. La oposición le implicó en varios casos de corrupción, arruinando la imagen que él mismo creo en torno suyo como el primer gobernante “limpio” de Corea del Sur.

Los antidisturbios cerraron filas en torno a los manifestantes, que permanecieron sentados de forma pacífica, formando un pasillo con sus escudos para que los transeuntes pudieramos circular fuera de la multitud que cada vez se iba haciendo más abundante. Me sorprendió la juventud de los agentes, chavalines recién salidos de la academia, parapetados tras sus escudos y protecciones, auténticos corderos con piel de lobo, que calzaban zapatillas de deporte bajo la imponente armadura negra.


Nos alejamos a las afueras, a una zona más pacífica, el monte Namsam, en cuya cima se encuentra la Seoul Tower, el pirulí de Seúl. Desde lo alto del monte se puede disfrutar de una estupenda vista de la ciudad mientras ves caer el sol enguyendo una estupenda cerveza helada y una ración de salchichas en la terraza-mirador.

El monte Namsam es también un popular punto de cita para jovenes parejitas, existe la costumbre de colocar dos candados enlazados en la verja del mirador y que así tu amor dure foreveranever, el número de candados se cuenta por cientos de miles y los más exagerados, los del amor más férreo colocan las pitones de la moto, es complicado encontrar un hueco libre entre tanta ferretería.


Ya con la luna sobre las cabezas deshacemos el camino andado por la mañana, volvemos a caminar el Cheonggyecheon, comenzando por la plaza, todavía calentita y rodeada de lecheras y batallones de policía montando guardia. Por la noche el río está tan vivo y animado como por el día, proyecciones de luces, parejas paseando y chavales de “botellón”, después de todo es Sábado por la noche.

De vuelta al “barrio”, en Dongdaemun, fuimos a cenar al area del mercado nocturno, hay un par de calles dedicadas a restaurantes de todo tipo, pero sobre todo de gogi gui, o barbacoa coreana, nada que ver con el yakiniku (焼き肉) japonés, carne deliciosa en cantidades sobrehumanas, a punto estuve de pedir un taxi para recorrer los escasos 100 metros que me separaban del hotel a la salida del restaurante, duro trayecto.

2 Responses to “Seúl (서울)”

  1. zartu says:

    Leí por ahí que Seúl y toda Corea es uno de los principales lugares de viaje para los japoneses, con la excusa de las telenovelas coreanas. Merece la pena visitarla, al menos por las barbacoas como dices, porque no sé si el Kimchi me gustaría. Saludos.

  2. ー=もしもし=ー says:

    sí, sí, además les hacen la ruta a las “obachan” con los sitios en los que Yon-sama besa a la chica en esta y aquella telenovela

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