de la Venus de Botticelli y el gran Dios del Falo
Hace unos meses en una subida al Nokogiri -excursión que recomiendo a cualquiera que tenga un día de sobra en su viaje a Tokio- me fijé en el interior de la capilla de la cima. Ahí pude encontrar a dos poderosas divinidades de la fertilidad: una blanca, inmaculada y pudorosa Venus recién nacida y, a su lado, el imponente gran pene de ébano. Me pregunto qué tipo de deseos se pediran a los dioses en el altar, y se me ocurren muchas, muchísimas respuestas, pero descarto todas por extremandamente cerdas.
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July 14th, 2009 at 7:53 am
Otra estampa tanto o más chocante que la del Jurassik Park. Estos japoneses son muy eclécticos.
July 15th, 2009 at 4:32 am
Jurassic*